En su memoria de debut “Funeral para la Flaca,” La escritora de Portland Emilly Prado rastrea, clasifica, escribe y reescribe su identidad. Ella explora qué partes de esta identidad provienen de su propio interior y qué partes fueron impuestas en su vida por otros, con qué partes quedarse y qué partes dejar atrás, cómo lamentarse por lo que dejas atrás con amor, cómo el cambio puede significar un crecimiento y cómo el poder y el honor de decidir quiénes somos son nuestros y solamente nuestros.
La colección de Prado sobre ensayos de transición como adulto y como chicana la siguen cronológicamente a través de casi toda su vida, desde navegar la dinámica de Kínder como una niña morena creciendo en un suburbio predominantemente blanco del Área de la Bahía, hasta visualizar como adulto cómo sería la sanación del trauma en medio de una pandemia global y un movimiento de justicia racial. Ella escribe sobre enfermedad mental, racismo, heridas familiares, sobreviviendo el asalto sexual, duelo y “los traumas que trascienden los cuerpos, fronteras, culturas y generaciones”. Sin embargo, su colección se trata también de un ejercicio para encontrar el humor, alegría y amor propio radical. Y debido a que Prado también es una DJ, ella nombra cada ensayo con las canciones que tienen un poder para ella, justo como la escritura siempre lo ha tenido: una memoria de cinta mixta con música de Tupac, Selena y Aaron Neville. Como Prado introduce sus propios ensayos: “las palabras rastrean mi metamorfosis. Espero que esta colección te ofrezca néctar.”

La escritora de Portland Emilly Prado
Courtesy of Christine Dong / Courtesy of Emilly Prado
Prado recientemente tuvo una conversación con Jenn Chávez de OPB sobre la memoria, identidad, sanación, autoestima y todo lo relacionado con esto. Usted puede escuchar la conversación en inglés usando el reproductor de sonido en la parte superior de esta página, y aquí están las partes más destacadas.
Nota: Esta entrevista incluye una discusión sobre el asalto sexual.
Jenn Chávez: Esta es una memoria que abarca casi toda tu vida y en ocasiones tú recuerdas eventos que ocurrieron décadas atrás. Algunas veces, hasta reconoces la incertidumbre de tus memorias. ¿Qué fue lo que te atrajo al acto de escribir para recordar?
Emily Prado: La mayor parte del tiempo cuando escribo, siempre comienza con una memoria o momento particular que persiste en mi mente. Con frecuencia no sé qué conclusiones voy a sacar o a dónde me llevará esa memoria, pero esto realmente comienza con momentos en el tiempo. Y después, mediante el proceso de escritura de sentarme en ese estado de fluidez, con frecuencia puedo aprender lo que esa memoria está tratando de decirme.

La escritora de Portland Emilly Prado
Josué Rivas / Courtesy of Emilly Prado
Chávez: Un hilo común en tus ensayos es la identidad y su naturaleza siempre cambiante. Por ejemplo, tú creciste como chicana en un suburbio blanco del Área de la Bahía en Belmont, por lo que escribes sobre tu existencia como una latina con piel morena dentro de los sistemas de blanquitud. Y también, como niña y joven adulta, probaste diferentes identidades externas (como chica fresa, punk, chola, cursi). Tú estás como reinventándote a medida que creces. El escribir este libro y reflejar sobre tus identidades cambiantes cuando crecías, ¿te acercó a lo que sientes que es tu identidad ahora? Es decir, ¿esa parte profunda de tu identidad que sobrevive a los cambios en tu vida?
Prado: Pienso que, al revivir esas memorias y fases diferentes de mi vida, comprendí que siento como que yo personifico todas esas identidades y subculturas diferentes en las que me adentré por un tiempo. Y pienso que he comprendido que me preocupa menos encajar en una caja particular o pensar sobre a qué identidades específicas puedo moldearme o pertenecer. Una parte del trabajo que he estado haciendo es pensar más sobre cuáles son las maneras en que otros espacios, comunidades, identidades e instituciones pueden amoldarse a mí, en vez de que yo tener que forzarme para encajar en las ideas restrictivas. Por ello, disfruté realmente la oportunidad de revivir esas memorias y me siento muy agradecida de que tuve la oportunidad de experimentar tantas cosas y tener la confianza para explorar verdaderamente eso. Aunque en esos momentos pudiera no haber sentido que tenía confianza y trataba de cierta manera adquirir una apariencia de confianza a través de ese proceso. Esto es lo que realmente me orienta ahora y yo soy todas esas cosas juntas en la actualidad.
Chávez: Una de las cosas sobre la que escribes con frecuencia en tu colección es el duelo, y no solamente un tipo de duelo, sino diferentes tipos de duelo. Acerca del duelo por tu Tía Concha después de que ella murió y de hecho tú escribes su obituario en este libro. Aunque también escribes sobre el duelo complicado que navegaste por una pareja anterior que sobrevive un accidente grave ocurrido años después de terminar tu relación. Y hasta escribes sobre el duelo por las partes anteriores de tu identidad que sientes obsoletas o las partes de tu identidad que fueron impuestas sobre ti que son obsoletas. Pienso particularmente en tu ensayo, “La Llorona,” y me pregunto si puedes leer un fragmento para nosotros.
Prado: Este fragmento está casi al final del ensayo que mencionaste, “La Llorona”, y explora mi relación con este árbol particular en la casa de mis abuelos en Michoacán, México, y que también habla sobre las diferentes capas al deshacerme de mi propia identidad.
“Esta casa en Aguililla ha presenciado y tenido ciclos justo al lado de los nacimientos, crecimientos y muertes en mi familia.
“No he vuelto a esta casa cuando menos en doce años, pero he escuchado que, como yo, se mira diferente. Mis primos me dicen que Mamá Coyo tiene una guacamaya nueva, todavía tan agresiva como la anterior. Mamá Coyo ya se retiró de hacer quesos. Las vacas que Papá Nano alguna vez arreó dentro del rancho pequeño junto a la casa han sido reemplazadas por carros estacionados. Y tal vez ya cerraron la abertura en el techo, cortando el árbol que alguna vez fuera enorme. Pienso que el cambio se parece a esto. Solamente puedo pensar en lo que ya desapareció.
“Esta casa es un ataúd donde pondré a reposar a la Flaca y las vacas y la primera guacamaya de Mamá Coyo. En el funeral, voy a cavar un agujero en los cimientos y tirar cada letra de mi viejo nombre, una por una. Voy a revolver la tierra con los restos de raíces del árbol y decir una oración por todos nosotros, por el bien de los viejos tiempos. En el funeral, no habrá una procesión o discurso de despedida. No se necesitan explicaciones.
“Y por primera vez, no estaré usando toda la ropa de color negro.”
Chávez: ¿Cómo es el proceso de duelo para ti cuando se toma más allá del concepto convencional de sufrir la pérdida de lo que desapareció? ¿Por ejemplo, cuando sufres la pérdida de tu nombre anterior o la pérdida de las partes de tu identidad que dejas atrás?
Prado: Pienso que cuando abordé la escritura de cada uno de los diferentes ensayos que dices encajan como duelo, en realidad tuve que escribirlos para entenderlos como formas de duelo. Con el ensayo particular que mencionaste sobre una expareja que había sufrido una lesión cerebral traumática, no fue sino hasta que lo escribí que casi pude darme permiso para llamarle duelo. Porque creo que hay una definición demasiado concisa sobre el duelo que se nos impone y que esta frecuentemente se relaciona con la muerte de una persona, pero hay muchos otros tipos de duelo. Yo tuve la fortuna de poder explorar eso más por mí misma. A través del proceso de escritura, yo pude darme permiso para escribir sobre estas ideas del duelo diferentes y verlas como duelo y que el duelo no es tan limitado.
Chávez: Tú también escribes muy honestamente sobre tu salud mental, incluyendo TEPT [trastorno de estrés postraumático]. Y que no está exclusivamente, sino en gran parte, relacionada con ser una sobreviviente del asalto sexual. Y parte del procesamiento de ese daño con el tiempo en tu escritura es pensar sobre qué es la responsabilidad, y a qué se parece de hecho un proceso de justicia dirigido por el sobreviviente y a qué no se parece. En tu opinión, ¿cuál es la relación entre responsabilidad y sanación? ¿Cuál es el punto inicial para la sanación que centra verdaderamente a la persona que resulta dañada?
Prado: Pienso que es una buena pregunta, y yo llamaría a mi terapeuta y le preguntaría sobre lo que tiene que decir [las dos nos reímos]. Como sabes, en mi ensayo [Furiosa], yo comienzo a plantear la idea de responsabilidad y a pensar sobre la justicia transformativa en relación a nuestra sociedad, pero entonces también a analizarla de cerca — ¿cómo es esta para mí personalmente, especialmente a través de la violencia sexual o el asalto sexual? Y todavía estoy tratando de trabajar a través de lo que son esas respuestas. No sé dónde comienza necesariamente la sanación o la responsabilidad, pero sé que están interrelacionadas. Pienso que, debido a que la sanación no es un proceso linear, podría haber muchos puntos de inicio y yo podría encontrar puntos de sanación diferentes mientras sigo escribiendo o explorando o investigando lo que este tema en particular significa para mí. Entonces, sí pienso que la responsabilidad será un paso importante para la sanación y dentro del contexto particular de la violencia sexual, es algo que quiero explorar más directamente con una persona que me asaltó. O realmente que me violó, es el lenguaje que también me he dado permiso de usar, en base a mi experiencia y también a través de la comunidad y a través de escribir sobre mi experiencia. Debido a que la violación también es algo que parece tener una definición limitada, excepto para cuando tú de hecho entiendes que más es el consentimiento. No es tan unidimensional. Y por esto, todavía no estoy en ese punto y pienso que ese será un proceso que tomará mucha energía emocional y capacidad y espacio para los que actualmente no tengo tiempo en mi vida. Pero es una etapa que quisiera poder alcanzar algún día, y estoy segura de que me enseñará aún más sobre la sanación. Y pienso que una de las partes de la sanación también es honrar cualquier etapa en la que estés, en cualquier punto del tiempo y que eso es suficientemente bueno. Y esto es el centrado de la persona, de mí misma, como una sobreviviente.
Chávez: Hablando de algo personal, recientemente en mi propio proceso para navegar mi salud mental, he encontrado que lo que me ayuda a validar y sanar es cuando escucho a otros hablar sobre sus experiencias abiertamente, incluyendo leer tu libro, así que gracias. De alguna manera también me ha ayudado a validar y sanar el compartir más de mis propias experiencias sobre salud mental con otros. No pensé que eso era lo que esperaba o pensaba que sería así. Pensé que sería demasiado atemorizante hacer eso. ¿Cómo te sentiste cuando escribiste sobre tu salud mental tan abiertamente?
Prado: Bueno, parte de mi proceso de escritura es pretender que nadie va a leerlo y honrarme a mí misma en que puedo decidir si otras personas lo leen. Esas son las cosas que me ayudaron realmente a escribir las cosas sobre la página. Cuando escribía sobre estos temas por primera vez, no estaba segura dónde iban a terminar o que terminarían en un libro, pero eso también ayudó porque pude ser tan honesta como yo quería ser conmigo misma. También me refugié en los libros cuando estuve hospitalizada y aprendí que yo tenía un trastorno bipolar (esa fue la primera cosa que hice cuando ya no estuve hospitalizada), y me siento muy honrada de poder compartir eso. Porque pienso que, con mucha frecuencia, la salud mental todavía es un estigma y algo sobre lo que todavía es intimidante compartir y hablar ahora. No sé cuándo eso dejará de sentirse intimidante, pero espero que los esfuerzos pequeños como esta conversación y este libro sean parte de eso. Me alegro mucho de escuchar también que tú te sientes más cómoda compartiendo eso porque pienso que mucha gente tiene dificultades con su salud mental, ya sea un trastorno bipolar o TEPT...aun cuando te sientas particularmente desmoralizada en una etapa de tu vida, es importante hablar sobre esas cosas. Sólo espero que todo esto sea parte de normalizar eso. Y sólo espero que otras personas que experimenten quizás sentimientos de soledad sobre su salud mental sepan que hay otras personas por allí que han pasado por lo mismo o están pasando por algo similar. Y es muy importante rodearte de personas que te apoyen y eleven y honren dónde estés.
Chávez: Hemos estado hablando mucho sobre cierto tipo de temas pesados, pero quiero dejar claro que también hay mucha alegría y diversión y humor en tus ensayos. Como lectora, por ejemplo, me trajo mucha alegría leer sobre el impacto que la música ha tenido sobre ti y el poder que te ha dado a lo largo de tu vida. Y también hay este ensayo corto que realmente me encantó de los primeros años de tu niñez, que simplemente trata sobre ti cuando veías una película por televisión y comías una hamburguesa y te sentías feliz. ¿Cuáles son algunas de las cosas que te trajeron más alegría al escribir o recordarlas?
Prado: Yo verdaderamente disfruto escribiendo...especialmente las escenas de mis años en la escuela secundaria. Como tú lo mencionaste, aunque hubo muchas situaciones fuertes, por decirlo así, de principio a fin, también hay mucho humor y esa es como ha sido mi experiencia. El humor es algo que uso todos los días para ayudarme a enfrentar el mundo. Pienso que uno de mis ensayos favoritos que escribí fue probablemente “Mantén tu cabeza en alto”. Y hay este ensayo llamado “(Cuándo vas a) dejármelo a mí,” el cual trata sobre el embarazo de adolescentes y los sustos de embarazo. Ese también disfruté mucho escribiéndolo porque pude encontrar el humor en algunas de las cosas difíciles, ¿sabes? Sí, hay temas que son pesados en el libro, pero algunas personas simplemente pasan por cosas que son pesados y no es algo que con frecuencia podemos controlar, y no pienso que debamos rehuir las cosas que podrían hacernos sentir un poco incómodos o evitarlas. Por ello, pienso que es importante señalar que ambos están allí y que ambos son parte importante de mi vida y una parte que me hace ser yo.
Chávez: Si estos ensayos fueran de alguna manera cartas a tu yo anterior, particularmente cartas sobre los primeros años de tu niñez o adolescencia, ¿qué piensas que te dices a ti misma con estas?
Prado: Pienso ante todo que el crecer es muy difícil. Escuchamos mucho eso, pero yo no tenía muchas opciones de personas a quienes identificar dentro de mi vida como cercanas a mí que me dijeran eso. Pienso que una de las cosas más grandes para mí (como una anterior adolescente punk y chola y simplemente alguien que en cierta manera vacilaba a través de etapas diferentes de rechazo del sistema), pienso que una parte de mí pensaba que era algo que se me pasaría y que eso se esperaba de mí, de ahí que yo trataba de volver a ser una chica fresa. Pero, eso no se me pasó y todavía es quien soy ahora. El tener más autonomía como persona joven para encontrar tu identidad y saber que eso también puede ser una gran parte de lo que te conviertes como persona adulta, aun cuando se vea un poquito diferente, fue muy importante de aprender para mí. En este sentido, simplemente no comprometerse con quién eres tú o forzarte para encajar en las ideas que otra gente impone sobre ti o que te impones a ti misma. Que está bien ser muchas cosas a la vez y tener múltiples aspectos en tu personalidad.
Chávez: ¿Piensas que el escribir esta memoria fue un acto de amor propio?
Prado: Absolutamente. Me ha tomado mucho tiempo llegar a ese estado. De hecho, esta colección originalmente se formó como un proyecto de clase en el Centro de Recursos para Publicaciones Independientes y, aun cuando revisé los ensayos y revisé y expandí esta colección dos años después, he tenido mucho crecimiento en esa área y mucha lectura fue realizada. Para la gente que tome el libro y [miren] la sección de agradecimientos, hay muchas lecturas recomendadas como Sonya Renee Taylor, quien ha sido fundamental en mi capacidad para lograr un amor propio radical.
Chávez: Tú eres una autora debutante. ¿Hay algo que quisieras compartir con las personas que apenas comienzan en su trayectoria como escritores sobre tu proceso o la experiencia de haber escrito un libro?
Prado: El proceso para convertirme en una autora debutante no fue como yo esperaba, y no sabía que estaba realizando mucho del trabajo necesario durante los últimos 12 años. Por ejemplo, no me daba cuenta de que cuando era una estudiante recientemente graduada de la Universidad Estatal de Portland haciendo una pasantía, que eso me serviría después para aprender cómo hacer una transición de la escritura académica a la escritura para revistas, en el caso de Bitch Media, que fue donde tuve mi pasantía. Aun cuando me preparaba mucho leyendo sobre cómo sería este proceso, no me di cuenta de que esto podía ser muy diferente para los autores diferentes dependiendo, por ejemplo, del nivel de las editoriales con quienes trabajes. A menos que te involucres por completo en el proceso de publicación, pienso que muchas veces no hay mucha visibilidad sobre cómo es esto. Aunque es importante saber que, especialmente para los autores como yo que lanzan editoriales pequeñitas que son maravillosas, increíbles y solidarias...es realmente un juego de experiencias acumuladas. La industria de publicaciones tiene muchos defectos, al igual que la mayoría de las industrias que se construyen sobre la supremacía blanca. Simplemente considera que, como consumidor, tus dólares se aprovechan todavía más cuando apoyas a editoriales pequeñas y autores debutantes. Me siento agradecida por las diferentes experiencias que he tenido con la producción de eventos, organización comunitaria y periodismo, y todas esas cosas que terminaron sirviéndome hoy como escritora. Y principalmente esa escritura y el convertirme en una autora debutante que se mira realmente diferente. ¡Pero las personas pueden lograrlo y yo creo en ellas!